Una batería se dimensiona por cargas y autonomía
Elegir una batería únicamente por el número de kWh puede producir una expectativa incorrecta. Primero hay que definir qué equipos permanecerán encendidos, cuánta potencia demandan al mismo tiempo y durante cuántas horas necesitas alimentarlos.
Un respaldo para iluminación, internet y refrigeración es diferente a uno que también incluya aire acondicionado, bombas o maquinaria. Separar cargas esenciales ayuda a concentrar la capacidad donde genera más valor durante un apagón.
kW y kWh: dos datos que cumplen funciones distintas
Los kilovatios (kW) describen la potencia que el sistema debe entregar en un momento determinado. Los kilovatios-hora (kWh) representan la energía almacenada disponible a lo largo del tiempo. Una batería puede tener suficiente energía total y aun así no ser adecuada para encender varias cargas exigentes simultáneamente.
El inversor también forma parte de esta decisión. Debe ser compatible con el banco de baterías y capaz de manejar la potencia continua y los picos de los equipos respaldados.
- Listamos los equipos que deben permanecer activos.
- Estimamos su potencia simultánea y consumo por hora.
- Definimos una autonomía acorde con tus prioridades.
Qué debe aclarar una propuesta de respaldo
La propuesta debe explicar el comportamiento del sistema durante una falla de red y dejar claro qué circuitos están incluidos. También debe indicar la capacidad útil considerada, la compatibilidad entre componentes y los límites de operación relevantes.
- Capacidad de almacenamiento y potencia disponible.
- Cargas y circuitos incluidos en el respaldo.
- Autonomía estimada bajo un escenario de consumo definido.
- Configuración de inversor, baterías y protecciones.
- Monitoreo, garantías y condiciones de uso.
